No me acordaba...
No me acordaba de echar de menos.
No me acordaba del vacío
que sigue a las caricias.
No me acordaba...
No me acordaba de sentir,
ni de ansiar un abrazo
ni de temer al rechazo.
No me acordaba de ver sonrisas...
con los ojos cerrados.
Escribo a corazón abierto
con el día apagado.
Anhelo tu dulce recuerdo,
anhelo tu rojo pecado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario