Todo lo que de ti quisiera
es tan poco en el fondo
conformarme como un niño chico
sólo con tu sonrisa y tu batir de alas.
Quedarme con esas cosas
insignificantes y quotidianas.
Con el primer beso de cada mañana
con mis manos sobre las tuyas
ayudándote a desnudar.
Sergio Pérez Macías, Tinta de mi Sangre (2007)
No hay comentarios:
Publicar un comentario