miércoles, 29 de febrero de 2012

Cosa de colores.

Los grises ya no son grises
y la tele es en color,
pero hoy el color es rojo,
el rojo del dolor.

No son grises ni marrones,
son azules los cabrones.
Aunque el latir sea verde,
rápido el negro se avalancha
sobre la joven multitud,
dejando roja su esperanza.

Oh, guerreros sin nombre,
perros fascistas de pecho cubierto
y de honra dudosa.
Esclavizan sin ver que son el primer esclavo,
el primer títere que no piensa.

Que no ven que los de arriba son los que pintan.
Que por muchos años pasados,
y que los grises no sean grises
y la democracia se crea transparente,
España es un país gris y deprimente.

Que de la cara el cruel amo de la jauría,
que se quite la máscara algún día.
Que de tanto esconderse ya no se sabe de que color sería.

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