lunes, 12 de septiembre de 2011

Encerrada en mi.

Las rocas sonrientes,
dónde el pecho yo mamé.
La verde raíz
de mi vida, mi maestra.
Los dulces ratos
de lo que se fue.
Marchitan en mis manos
los frutos del pasado...
Marchita en mis manos
la siempre infiel inocencia.

Dónde queda,
ese amor tonto y tardío.
Dónde están
esos lugares.
Soy joven, pero el sol pica en
   mi espalda y,
en el corazón todo cabe.

                     Huellas en cemento,
nostalgia no evaden.

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