Vivimos de cara a la gradería, la opinión pública es nuestro pan de cada día, el que nos alimenta, el qué dirán de mi da luz a nuestro tiempo. No, vivimos pensando en lo que dicen los demás, llega un punto que importa más lo que digan los demás a lo que dice tu espejo.
Creo que terminaremos haciendo referendums populares hasta para decidir que calcetines me pongo.
Hasta la p*lla.
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